Ya de joven descolló en las letras, accediendo a la Beca Rotary para promoción de jóvenes talentos, por su trabajo "Las letras y los días viernes", texto que le valió la medalla de honor de su promoción en el Colegio de La Salle.
En 1987 ganó el "Premio municipal de Poesía" en Resistencia, con su libro inédito "Háblame de mí" , y fue segunda mención en el premio de la Sociedad de Escritores de San Juan, con el libro de cuentos "El propio viraje". En 1989 se vuelca a las formas de narrativa breve y minimalista, y se retira a vivir al interior de la provincia de Buenos Aires, donde reside actualmente.
Desde 1992 se desempeña como corrector en el semanario "La Ventana de San Justo", al tiempo que administra su microemprendimiento de producción de miel.
